sábado, 3 de septiembre de 2011

Un blog, un post y un tweet

El Maestro Miguel Ángel Mañez, buen profesional y mejor persona, creó su blog Salud con Cosas en 2007 con la creativa decisión de enriquecer un poco el panorama 2.cérico sanitario. ¡Y de qué manera lo ha hecho!

Hoy tiene un verdadero "club de fans-amigos-admiradores-seguidores" que reconocemos su labor, admiramos su talante, valoramos su capacidad de trabajo y deseamos seguir contribuyendo a la tarea que él inicio: la de mejorar el sistema sanitario desde todos los ámbitos, partiendo de una idea básica, COMPARTIR.

En el post del pasado 1 de septiembre titulado "La otra orilla" anunciaba su intención de no publicar diariamente, algo que venía haciendo desde octubre de 2008. Lo expresó con cariño, con tristeza, con melancolía, a la vez que anunciaba el nacimiento de otro proyecto en Posterous con el mismo nombre.


Foto del post "La otra orilla" by @manyez


Y hoy en twitter, a las 10 de la mañana, ha twitteado su pensamiento más íntimo en este sentido: "Hoy es el primer día tras 3 años sin entrada en el blog. Curioso :)"

En la vida, los ritmos se adecúan a las circunstancias y no pasa nada por cambiarlos. Como me dijo este verano mi colega tuitero Antonio Jesús Ramos, "deja que el mundo te lleve" y saquémosle jugo a la vida.

Manyez, aquí tienes tu post musical del sábado. :-) Con mucho cariño.

viernes, 2 de septiembre de 2011

1 de septiembre

Empieza un nuevo curso.

En septiembre de 2010 avisé: "Si lo empiezas, no te rajes".

Y se rajó a la mitad, dejando a medias las asignaturas más importantes de la vida.

Ahora me toca a mí aprobar dos cursos en uno. Recuperar las asignaturas pendientes y aprender otras nuevas. Y sin mirar atrás.

Sólo quiero que algún día se reenganche al curso que dejó incompleto y me explique qué pasó por su cabeza para abandonar. ABANDONAR.

Ah! las extraescolares: aparte de inglés, ... deporte.

Pues eso: que empieza un nuevo curso, que para mí es más importante que empezar un año.


Puesta de sol en la Playa de Son Bou (Menorca)

jueves, 4 de agosto de 2011

Inés y su foto

Mi colega enfermera tuitera y “cañera”, @inesbajo, ha sido la primera ganadora del concurso de fotos del verano #instantesdeverano,  convocado por @elpaissemanal a través de redes sociales.

La imagen ganadora es ésta, la de unos niños jugando en la playa, hecha con la cámara de fotos del móvil y aplicándole algún filtro con app’s de moda. Ella estuvo ahí, tomó la imagen, la trató y la envió al concurso. Así de simple. Imagen costumbrista de las vacaciones con el título de "Volteretas en la playa".


Copyright by @inesbajo


Inés es una morenaza guapetona, alegre y sonriente, que dice las cosas como las piensa (cosa que se agradece en los tiempos que corren, me gusta y valoro porque prefiero la gente que viene de cara y es sincera con lo que piensa y siente). Trabaja en salud mental, está comprometida con su profesión y con sus pacientes, a los que defiende y coloca siempre en el lugar que les corresponde, sin estigmas ni tabúes.

Con su cuerpo en Madrid y su corazón en “su playa”, viaja con su teléfono-ordenador allá donde va, manteniéndose en contacto con colegas 2.0 de día y de noche, deleitándonos con IG allá donde va. Y ha llegado su recompensa.

No es una “friki” por tener esta afición (alguien la ha definido así cariñosamente en facebook), Sí es una “crack” por compartir, experimentar, innovar y hacer la vida más alegre a través de 140 caracteres y alguna que otra imagen.

Felicidades, Inés, y a disfrutar de tu colección de fotografía “La Mirada en el Tiempo”.

domingo, 31 de julio de 2011

Relax

Un rincón del planeta Tierra.

De muchos colores, olores y sonidos.

Pájaros, cigarras y grillos.

Gallos, gallinas y ratoncicos.

Nido de caracoles, luciérnagas y lagartijas.

Todo ello, todos los veranos.

He aquí una muestra.


Relax.

Son vacaciones.

sábado, 16 de julio de 2011

Mi resumen del #2CBS

Sí, un poco tarde. Lo sé. Ha pasado ya más de un mes. Pero es que he tenido que asimilarlo todo, demasiada información recopilada en día y medio en el Segundo Congreso de la Blogosfera Sanitaria, celebrado en el Hospital Clínico de Madrid los pasados 17 y 18 de junio.

Es tiempo ahora de recoger en este post varios textos escritos por blogueros de la #twittpandilla, asistentes además a esta cita.

Los enlaces son éstos. Si os apetece, dedicadles un rato, son resúmenes buenísimos, imprescindibles y muy clarificadores de la realidad blogosférica sanitaria a la que todos contribuimos (en mayor o menor medida):

Blog de Iñaki González:


Blog de Andoni Carrión y Carlos Núñez:

Blog de Miguel Ángel Máñez:

Blog de Serafín Fernández y Antonio Jesús Ramos:

Blog de Emilio Domínguez:

Otros dos enlaces que también quiero dejar aquí reflejados son de dos post previos al Congreso, indispensables:

Blog de Mònica Moro:

Blog de Montse Carrasco:

Y por último mostraros algunas fotos del mismo, para daros envidia y que el año que viene no dudéis en asistir.

La primera, la foto de las esperadas "camisetas de los abrazos": 


Las dos siguientes: el taller que impartíamos Montse Carrasco y yo sobre "Blogcabulario: ideas periodísticas para tu blog". La gente que quiso escucharnos, ¡gracias!, y nosotras.




Otro taller con mucho éxito, el de Salvador Casado y Julio Mayol (afortunadamente sin límite de tiempo porque es un gustazo escucharlos):


Los pecha-kuchas, en los que tanto se aprende:


Y la última mesa, qué mejor punto y final hasta el año que viene: fantásticos ponentes y "dios" de moderador, ¡lujo escucharlos a todos!


Pues eso: que el año que viene más. Espero. :-)

jueves, 14 de julio de 2011

El viaje



Hay viajes que disfrutar, como los de vacaciones con la familia o amigos, los de ver ciudades nuevas o sencillamente los que se hacen a la vuelta de la esquina pero que te ayudan a salir de la rutina.

Otros viajes son tristes. Los que acompañan a gente en su dolor por la pérdida de alguien o los que se hacen con enfermos hacia algún hospital.

Pero los peores viajes son los inesperados. Los que te obligan a cambiar de vida sin tú querer. Los que te separan de gente a la que has querido como a nadie nunca. Durante muchos años.

Esos viajes son dolorosos, frustrantes, decepcionantes y muy muy tristes sobre todo para la gente que se queda en el camino, tenga la edad que tenga.

Y si el viaje tiene forma de disco, recogiendo todos los sentimientos, emociones, pensamientos (buenos y malos) que uno no se ha atrevido a decir, peor aún. Ese viaje es como una carta, una despedida realizada con muchos meses de antelación. Mucho tiempo para pensar, decidir y actuar.

Gente que no comparte sus emociones en el mundo real y que las exterioriza en una gran obra, una bella creación enredada en el día a día pasado, en las dudas no aclaradas, en los pensamientos no exteriorizados, en los abrazos no dados y en los besos perdidos, en un amanecer y una puerta que se cierra. Así, sin más. Un disco que resulta imposible de escuchar porque el alma y el corazón (los dos juntos) se desgarran a la vez.

Yo ahora estoy en un viaje de la búsqueda del equilibrio y, muy a mi pesar, de una nueva vida. Me acompaña más gente, no estoy sola. Personas que con sus sonrisas, besos y abrazos me transmiten su amor, su necesidad de mí, su miedo a ser abandonadas también.

Así que buen viaje os deseo a todos los que queráis emprender alguno, pero una cosa os pido: sed sinceros siempre y no causéis nunca dolor.

Porque mis padres a lo largo de toda mi vida me han enseñado que los viajes son para aprender, disfrutar, pasarlo bien y estar cerca de las personas que quieres.

domingo, 3 de julio de 2011

¡Qué frío!

Estos días son de mucho calor. Y siempre es refrescante ver imágenes con nieve o que nos trasladan al frío invierno.

Quiero compartir en este espacio varias de un viaje realizado la pasada Navidad a Budapest.



Inmejorable por la compañía, por lo vivido y por lo visto. Por el relax, la tranquilidad y el descubrimiento constante. Por sus gentes, balnearios, teatros y tiendas.



Una ciudad por descubrir también en invierno y cubierta por un palmo de nieve, con días cortos y temperaturas bajo cero, mercadillos navideños y comida exquisita.




Ciudad de contrastes, de recuerdos de las guerras mundiales y de su pasado comunista, de un idioma imposible de entender y hablar al principio pero que cuando te acostumbras a él estás deseando aprender. De gente de treinta y pocos que te dice que en el comunismo se vivía mejor, que ahora hay mucha crisis y más pobreza.



En el monedero me traje un billete y algunas monedas, motivo más que suficiente para volver a Budapest. Una ciudad que engancha y que tira de tí para que vuelvas en cualquier otra época del año.

¿Querrás volver conmigo?