... De amor, complicidad, ternura, enfados, alegrías, nacimientos, muertes, viajes, trabajos, jubilaciones, desvelos, besos, abrazos, comprensión, acompañamiento, apoyo, ...
40 años hoy. Y lo que queda.
¿Qué tal un viaje a Venecia? Porque 40 años con la misma persona no lo pueden celebrar muchas familias.
Porque hay que disfrutar todos juntos lo que nos quede de vida.
Felicidades!!!
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lunes, 7 de noviembre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
1 de septiembre
Empieza un nuevo curso.
En septiembre de 2010 avisé: "Si lo empiezas, no te rajes".
Y se rajó a la mitad, dejando a medias las asignaturas más importantes de la vida.
Ahora me toca a mí aprobar dos cursos en uno. Recuperar las asignaturas pendientes y aprender otras nuevas. Y sin mirar atrás.
Sólo quiero que algún día se reenganche al curso que dejó incompleto y me explique qué pasó por su cabeza para abandonar. ABANDONAR.
Ah! las extraescolares: aparte de inglés, ... deporte.
Pues eso: que empieza un nuevo curso, que para mí es más importante que empezar un año.
En septiembre de 2010 avisé: "Si lo empiezas, no te rajes".
Y se rajó a la mitad, dejando a medias las asignaturas más importantes de la vida.
Ahora me toca a mí aprobar dos cursos en uno. Recuperar las asignaturas pendientes y aprender otras nuevas. Y sin mirar atrás.
Sólo quiero que algún día se reenganche al curso que dejó incompleto y me explique qué pasó por su cabeza para abandonar. ABANDONAR.
Ah! las extraescolares: aparte de inglés, ... deporte.
Pues eso: que empieza un nuevo curso, que para mí es más importante que empezar un año.
Puesta de sol en la Playa de Son Bou (Menorca)
jueves, 14 de julio de 2011
El viaje
Hay viajes que disfrutar, como los de vacaciones con la familia o amigos, los de ver ciudades nuevas o sencillamente los que se hacen a la vuelta de la esquina pero que te ayudan a salir de la rutina.
Otros viajes son tristes. Los que acompañan a gente en su dolor por la pérdida de alguien o los que se hacen con enfermos hacia algún hospital.
Pero los peores viajes son los inesperados. Los que te obligan a cambiar de vida sin tú querer. Los que te separan de gente a la que has querido como a nadie nunca. Durante muchos años.
Esos viajes son dolorosos, frustrantes, decepcionantes y muy muy tristes sobre todo para la gente que se queda en el camino, tenga la edad que tenga.
Y si el viaje tiene forma de disco, recogiendo todos los sentimientos, emociones, pensamientos (buenos y malos) que uno no se ha atrevido a decir, peor aún. Ese viaje es como una carta, una despedida realizada con muchos meses de antelación. Mucho tiempo para pensar, decidir y actuar.
Gente que no comparte sus emociones en el mundo real y que las exterioriza en una gran obra, una bella creación enredada en el día a día pasado, en las dudas no aclaradas, en los pensamientos no exteriorizados, en los abrazos no dados y en los besos perdidos, en un amanecer y una puerta que se cierra. Así, sin más. Un disco que resulta imposible de escuchar porque el alma y el corazón (los dos juntos) se desgarran a la vez.
Yo ahora estoy en un viaje de la búsqueda del equilibrio y, muy a mi pesar, de una nueva vida. Me acompaña más gente, no estoy sola. Personas que con sus sonrisas, besos y abrazos me transmiten su amor, su necesidad de mí, su miedo a ser abandonadas también.
Así que buen viaje os deseo a todos los que queráis emprender alguno, pero una cosa os pido: sed sinceros siempre y no causéis nunca dolor.
Porque mis padres a lo largo de toda mi vida me han enseñado que los viajes son para aprender, disfrutar, pasarlo bien y estar cerca de las personas que quieres.
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