Mostrando entradas con la etiqueta #personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #personal. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de diciembre de 2011

Amanece...que es mucho


Llevo dos días abriendo los ojos a las 5.25 de la mañana. ¿Por qué? Ni idea. El caso es que ya no puedo dormir y tras una decena de vueltas en la cama el cuerpo y la mente piden levantarse.

Cuando se ha bajado hasta abajo, la mente se ha ido donde se piensa que nunca se puede estar, cuando el día a día te hace sentirte mejor, cuando encuentras gente a tu paso que te regala tiempo y sonrisas y consejos, muchos sin haber sido amigos tuyos antes,...

Cuando hay dos motivos muy importantes por los que levantarse cada mañana y sonreir. Muchos más, pero dos muy importantes.

Cuando sé que aunque no tenga trabajo, no me faltará la alegría por vivir...

Por todo ello, gracias: Iñaki, Miguel Ángel, Taite, Olga, Pilar, Serafín, Antonio Jesús, Andoni, Inés, Julio, Héctor, Ana, Bea, Elvira, Aurora, José Luis y Antonio José, mi "salvador".

Por vuestro tiempo ilimitado, por hacerme ver que todo pasa y todo llega, que las tempestades son temporales y de repente luce el sol aunque en la calle haga -1, Por estar ahí vía 2.0 o vía mundo real, por decir SÍ siempre que os reclamo y necesito hablar. Por sacarme lágrimas y también miles de sonrisas.

Por despertarme cada día pensando un mucho en cada uno de vosotros. Por demostrarme que aún sigo viva.

Por ayudarme en este año tan tumultuoso a ver la vida de otra manera.

GRACIAS.

lunes, 7 de noviembre de 2011

40 años...

... De amor, complicidad, ternura, enfados, alegrías, nacimientos, muertes, viajes, trabajos, jubilaciones, desvelos, besos, abrazos, comprensión, acompañamiento, apoyo, ...

40 años hoy. Y lo que queda.

¿Qué tal un viaje a Venecia? Porque 40 años con la misma persona no lo pueden celebrar muchas familias.



Porque hay que disfrutar todos juntos lo que nos quede de vida.

Felicidades!!!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Vida más allá de la vida

El 31 de octubre, durante la cena, alguien me comentó: "Somos energía y sabemos que ésta no se destruye, sólo se transforma".

Es una manera, otra, de entender el concepto de la muerte, de la vida más allá de la vida. Un pensamiento igual de tranquilizador que el que durante siglos nos han transmitido las religiones.

Porque en esto no hay un pensamiento único. Afortunadamente.

Es costumbre de este país llenar los cementerios de flores en estos días pasados, con el consiguiente resurgir económico de las floristerías.

Y son muchas las personas que sólo van a este lugar ahora. El resto del año se olvidan. A mi los excesos no me gustan, en ningún sentido. Siempre hay un término medio para todo.

Os cuento además que yo cuando muera quiero que me quemen y mis cenizas, restos de mi cuerpo, quiero que sean echadas a un olivo, abono para este árbol.

No quiero que me dejen en un nicho del cementerio ni que mis familiares vengan a ponerme flores ni a limpiar mi losa.

No quiero reposar en una caja, ni descomponerme ni que al cabo de los años, siglos, mis huesos formen parte de las montañas de huesos de los osarios. Lo he visto. Sé de lo que hablo.

Porque lo que nunca entenderé en esta sociedad nuestra es el culto a los muertos. El de estos días. Porque eso es lo que hay en los cementerios, restos humanos. Las almas, las personas, su esencia, están en otro lado.

Y seguro que muy felices.


domingo, 30 de octubre de 2011