Cuando se ha bajado hasta abajo, la mente se ha ido donde se piensa que nunca se puede estar, cuando el día a día te hace sentirte mejor, cuando encuentras gente a tu paso que te regala tiempo y sonrisas y consejos, muchos sin haber sido amigos tuyos antes,...
Cuando hay dos motivos muy importantes por los que levantarse cada mañana y sonreir. Muchos más, pero dos muy importantes.
Cuando sé que aunque no tenga trabajo, no me faltará la alegría por vivir...
Por todo ello, gracias: Iñaki, Miguel Ángel, Taite, Olga, Pilar, Serafín, Antonio Jesús, Andoni, Inés, Julio, Héctor, Ana, Bea, Elvira, Aurora, José Luis y Antonio José, mi "salvador".
Por vuestro tiempo ilimitado, por hacerme ver que todo pasa y todo llega, que las tempestades son temporales y de repente luce el sol aunque en la calle haga -1, Por estar ahí vía 2.0 o vía mundo real, por decir SÍ siempre que os reclamo y necesito hablar. Por sacarme lágrimas y también miles de sonrisas.
Por despertarme cada día pensando un mucho en cada uno de vosotros. Por demostrarme que aún sigo viva.
Por ayudarme en este año tan tumultuoso a ver la vida de otra manera.
GRACIAS.

