Toda la positividad con la que me levanto desde hace 9 meses se desmorona cuando alguien me habla de los nuevos tiempos en el SESCAM, relacionados no sólo con los recortes sino con los nuevos periodistas que el PP colocó en los hospitales. Sí, colocó, a dedo y sin proceso de selección previo.
Me gustaría explicarme.
Desde julio de 2002 hasta diciembre de 2011 he trabajado como periodista del SESCAM en el Área de Salud de Albacete. Hasta septiembre de 2006 sola, con un móvil del trabajo que nunca se apagaba, que estaba operativo 24 horas al día los 7 días de la semana, vacaciones incluidas. Me rio cuando ahora alguna periodista "de la hornada pepera" se queja de que tiene que trabajar también los fines de semana.
Entré ahí con un contrato temporal de 6 meses, tras varias entrevistas de selección, que me fue prorrogado durante dos años más. Al tercer año ya me hicieron contrato de un año. Temporal siempre. Así los 9 años y medio. "Contratos en fraude de ley", afirmó el abogado.
Mi labor, responsabilidad y trabajo no es comparable a la de los asesores del consejero, ni es como la de los periodistas que trabajan para una Consejería, Delegación o Servicio Periférico, Subdelegación de Gobierno, Ayuntamiento o Diputación. Mi labor es técnica, con un contrato de trabajo de por medio, no política. Y si querían que fuera política pues podrían haber empezado por pagarme los 2.900 euros que cobran todos ellos (mínimo).
En noviembre de 2011, me comunican desde Consejería de Sanidad que no se me va a renovar "porque mi caso es muy difícil". No te preocupes, querido, que aún no diré tu nombre. Efectivamente: 31 de diciembre, último día de trabajo. Carta de no renovación sin especificar motivo, aún habiéndolo solicitado. Aún a fecha de hoy sigo esperando que me digan porqué no se me ha renovado. No lo harán, porque los motivos, suyos, no los pueden escribir.
Informes a favor de los gerentes nuevos, con los que había trabajado apenas dos meses y medio. Informes que habían trasladado al nuevo gerente del Servicio de Salud, sin obtener resultado positivo de renovación.
La profesionalidad no cuenta para esta gente. Ni realmente, ahora que lo pienso, para los que hubo antes.
Hablo de Consejería, no de Servicio de Salud. El actual gerente del SESCAM merece todo mi respeto como profesional y como persona. No así el consejero Echániz y todos los que le rodean, incluidos los que están en Presidencia y que se creen con poder para decidir sobre el futuro laboral de la gente. Me parecen gentuza, francamente.
Se critica el presidencialismo del anterior gobierno. Pues éste gobierno no se libra de él, cometiendo los mismos errores que los anteriores pero con un condicionante: los 28 años que han estado en la oposición.
Vergüenza me dan todos ellos. Aguantamos en esta región lo que nos echen, pero llegará un día en que no lo haremos más. Y tened en cuenta que los que hoy estáis arriba, tarde o temprano estaréis abajo. Y la vida os pasará factura. Porque eso siempre ocurre.
Mientras tanto, esperaré que llegue con deseo supremo el 10 de enero.
El 11 hablamos.