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lunes, 20 de abril de 2015

De la importancia de crecer ...

... y otras formas de mirar atrás y saber lo que no quieres y lo que sí.

Porque según pasa mi vida me doy cuenta de lo importante que es criar hijos e hijas con salud, física y sobre todo mental. 

Niños y niñas fuertes que serán los adultos fuertes mañana. Preparados todos ellos para superar los obstáculos que la vida les pondrá y, sobre todo, preparados para superar las trabas que les irán poniendo las personas a las quieren y en las que han confiado, sean amigos o parejas o compañeros de estudios o trabajo.



Hoy es una fecha señalada en mi calendario. En su día fue triste pero desde hace algunos años se ha convertido en una bendición. Mucho. Apenas me acuerdo ya de los momentos por los que pasé y de los que sí se acuerdan mis padres y mi hermano. 

Agradezco infinito su tiempo, paciencia, dedicación, vida, palabras, gestos, fuerza, fortaleza....

Agradezco infinito su educación, su vida en familia, sus caricias, sus miradas, sus detalles, sus preocupaciones, su tiempo, incluso sus discusiones ...

Agradezco infinito una infancia vivida feliz con ellos, una adolescencia pletórica, una vida universitaria plena y un crecimiento personal gracias a ellos que otros muchos niños no han tenido (de aquellos palos, estas astillas...sí, yo una vez tuve una astilla y afortunadamente ya me la saqué).

Así quiero que crezcan mis hijas, felices, plenas, pletóricas, relativizando los problemas, disfrutando de la vida, saboreando un abrazo, un beso, el calor humano...así quiero que crezcan y así están creciendo. 

Gracias a mí y a mi familia por todo ello.

PD.- Abrid los ojos, sacad las astillas de vuestra vida. Os aseguro que así viviréis más libres y más felices.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Breves consideraciones personales sobre el fútbol

Desde bien pequeños, en casa, hemos sabido lo que es hacer deporte y disfrutar con él. Nunca competir en el más extremo sentido de la palabra, nunca hacer "guarrerías" en un partido para ganar, ni machacar al contrario.

De esto se han encargado mis padres y, sobre todo, mi padre. Con él fue con quien empezamos a vivir el deporte: mis primeras Le Coq Sportif, mi primer bañador de competición, mi primera raqueta de tenis, mi primer balón tricolor de basket, mis primeros patines, mi primera pista de esquí, ...

El deporte formaba parte de nuestras vidas. El fútbol también aunque yo no practicara.

Desde siempre acompañándole a partidos, primero del CP Villarrobledo; ya después, con los Veteranos; luego, de entrenador de categorías inferiores del Albacete Balompié; o trasladando su pasión a chicos de equipos de localidades limítrofes de Tercera División. Incluso formando una escuela de fútbol en Villarrobledo, la del Atlético Villarrobledo.

Pérez.
Temporada 66/67.
CP Villarrobledo.

Mi padre, que "mentía" a mi abuelo para irse a jugar a su gran pasión, el fútbol, y que era castigado cuando volvía a casa por doble motivo (mentir y jugar al fútbol), nunca nos enseñó que los violentos forman parte del deporte. 

Mi padre, que hoy presume de ser entrenador nacional y yo con él, ha amado y ama este deporte y no entiende que grupos de radicales violentos y matones formen parte de clubes y que lo único que hagan sea ensuciar un nombre, un estilo de vida, una forma de ser. Y yo tampoco.

Mi padre, que tiene los meniscos tocados herencia de una época vivida y disfrutada al máximo, no comparte, ni yo tampoco, que presidentes justifiquen la violencia diciendo que son actos cometidos fuera del campo, ni que haya afición que insulte a jugadores por ser del equipo contrario, ni que haya banderas y bufandas con la palabra "odio" escrita en ellas.

Mi padre, que es hombre de fútbol, insiste que eso no es fútbol y que eso no debería estar vinculado al fútbol. Y yo también.

Porque mi padre, que es del Real Madrid y yo con él, aunque ahora presumo también de otros colores sólo para hacer de esto algo más emocionante, quiere llevar a mis hijas a campos de fútbol a que vean fútbol y no a energúmenos chillando, insultando y vejando a los del equipo contrario. 

Porque quiere que aprendan a disfrutar, como nos enseñó a nosotros, de partidos en los que a veces lo que sobra es testosterona. 

Porque quiere que no se repitan escenas como las de esta mañana en Madrid. 

Porque quiere que los violentos estén fuera de los campos de fútbol. Y lejos. Muy lejos. 

Mi padre, que fue el que me enseñó hace años lo que es un fuera de juego y al que yo he visto una y mil veces andar sobre botas de taco, quiere que el fútbol siga siendo eso: fútbol, deporte, diversión, entretenimiento, y no un motivo que justifique ni una pelea ni una muerte.

Y yo también.

domingo, 14 de septiembre de 2014

A veces...

A veces cojo el coche y disfruto perdiéndome.
A veces compro un CD y mi coche lo tiene puesto más de un año.
A veces una canción me enamora de alguien.
A veces encuentro a alguien por quien merece la pena todo. 
A veces tengo veranos buenos. Muy buenos, diría yo.

A veces hago fotos...

 http://instagram.com/emmaperezromera